SOBERANÍA CULTURAL. MERCADO.
INDUSTRIA.
¿Qué quiere decir soberanía cultural?
Si un país es soberano, libre e independiente ¿No es de hecho un
país soberano culturalmente? Si se entiende por cultura, a la manera
en que viven los pueblos.
Porque si tenemos que hablar de soberanía cultural fuera del todo de
la soberanía, hay algo que no cierra.
O somos soberanos, o no lo somos.
Salvo, que se esté hablando de una lucha para llegar a la soberanía
y entonces, tendríamos mucho para revisar, para debatir, proponer y
obrar en consecuencia.
Este prologuito, es para mencionar que en un diario, leo la noticia
que dice que se organiza la Segunda Edición del Mercado de
Industrias Culturales, para promover la producción cultural local y
darle proyección internacional. Pero sigo leyendo y continúa la
información, que dice: El evento es una apuesta fuerte a la
soberanía cultural. Productores y artistas tendrán la posibilidad de
encontrarse con las principales empresas de las industrias
culturales de todo el mundo y abrir nuevas oportunidades de
negocios.
Y aquí se me cae la estantería.
Quiere decir, que para los organizadores del Mercado de Industrias
Culturales, la independencia cultural, pasa por someterse a un
mercado de negocios, de compra y venta, de productores, de
industrias culturales. Todas palabras creadas por el capitalismo, y
que el neoliberalismo llevó adelante en su afán por considerar al
mundo como un gran negocio, pero que las ganancias, siempre fueron
para unos pocos.
Al mercado, no le interesa el arte, ni la cultura, ni el hombre. El
mercado tiene sus propias reglas y la más importante, es una frase;
Ganancias económicas.
Entonces, no se puede hablar de independencia, cuando algo se somete
a esa extraña dictadura (como bien lo dijo Viviane Forrester) que
todo lo cosifica, todo lo corrompe.
Sigo leyendo la información que da el diario y dice: El objetivo es
generar negocios, intercambiar información y presentar la producción
local a los principales referentes de todo el mundo. Es decir, se
trata de fortalecer el mercado interno y a la vez, posicionar al
sector de las industrias culturales en el mercado internacional,
dando cuenta de su calidad y sus precios competitivos.
Como si se estuviese vendiendo soja, automóviles, zapatillas, trapos
de piso o lo que fuere, a los distintos mercados internacionales,
previo fortalecimiento del mercado interno.
Esta cuestión de la compra venta, mercado interno, mercado externo,
se corresponde con la cultura de un país, con sus maneras de
relación con el mundo.
Pero, este concepto de mercado de industrias culturales, parcializa
la cuestión y comienzan a referirse a la producción de las
diferentes expresiones artísticas, que, en mi subjetiva apreciación,
nada tienen que ver con las palabras industria, mercado, empresas y
todo lo que se pueda decir en la concepción economicista del mundo.
Sigue la nota: Los sectores que participan son: artes escénicas,
audiovisual, diseño, editorial, música y videojuegos. También las
artes escénicas, que en esta oportunidad incluirán la danza como
disciplina específica. Otra de las novedades es que se prorrogó la
fecha de cierre de la convocatoria. Así que es posible anotarse
hasta el 28 de febrero inclusive para participar de las rondas de
negocios.
Lisa y llanamente, negocios.
Entonces, aparecerán los empresarios, los de siempre, los que tienen
“contactos”, los del poder económico, y se quedarán con todo.
Y luego de ello, como ya tienen el poder cultural, serán quienes nos
digan qué es la cultura y qué se tiene que hacer en materia de
expresión artística, para que el mercado no decaiga.
Sigue: Durante cuatro días, productores y artistas tendrán la
posibilidad de encontrarse con las principales empresas de
industrias culturales de todo el mundo y abrir nuevas oportunidades
de negocios. De esta manera, explican los organizadores, se
profundizará la dinámica federal que se puso en marcha durante los
seis pre MICA realizados el año pasado en las distintas regiones del
país –Noreste, Noroeste, Centro, Buenos aires, Cuyo y Patagonia- en
los que se reunieron 2500 pequeñas y medianas empresas, en más de
diez mil rondas de negocios. Como en ellos, esta vez también habrá
mesas de debate, workshops, capacitaciones y seminarios en cada
sector. Pero a la vez, se sumaron nuevas iniciativas. Una de ellas
es la inclusión de consultorías interministeriales. "La idea es que
los productores puedan tener toda la información consolidada en
relación a programas de estímulo, tutorías, capacitaciones
sectoriales, subsidios y créditos", indicaron desde la organización.
¿Quiénes tienen acceso a todo este palabrerío mercantil? Los
sectores de poder. La sociedad en su conjunto, no.
“Entonces, lo que está aconteciendo, es una especie de relativismo
cultural, que nos dice que hay culturas diferentes, que unas serían
tan legítimas como las otras, pero, las que tendrán vigencia, serán
las que el poder económico determine. -Dice García Canclini- y
agrega: De esta manera, se elude el problema de que muchas de esas
diferencias son resultado de la desigualdad.”
Sucede que los sectores hegemónicos, por ahora (y espero que por
poco tiempo) son los que deciden, mientras, el resto, mira desde
afuera.
¿No será tiempo, ya, de que los artistas de todas las disciplinas
expresivas salgan con sus obras a decir basta, de la misma manera
que los pueblos de América del Sur, están empujando hacia la
liberación de la hegemonía del neoliberalismo?
Como dice Sábato: “Que la obra de un artista se venda, es bueno para
él. Pero hacer obras para vender…”
Y lo digo así: Ta vez sea tiempo de un arte militante, un arte
político, que esté enfrentado y se muestre decididamente contra el
neoliberalismo.
Luego, que cada quien elija de que lado está, o se posicione donde
sienta que debe estar su creación artística. |